miércoles, 7 de mayo de 2008

Escudo de armas de la Ciudad de Piura

REAL CÉDULA DE 1537 DEL ARCHIVO PINAL
ARCHIVO PINAL DE MADRID.- El 7 de diciembre de 1537, el Rey de España concedió a la ciudad de Piura este Escudo de Armas por la siguiente Cédula Real, que copiamos del Nobiliario de conquistadores de Indias, publicada en 1892 por la "Sociedad de Bibliófilos Españoles" de Madrid:



Don Carlos etc, etc, Por quanto: Hernando de Cavallos, en nombre de los vezinos é moradores de la cibdad de San Miguel, que es en la provincia de la la Nueva Castilla, llamada Perú, nos ha hecho relación quellos se han hallado en la conquista de la dicha provincia, donde nos han servido en todas las guerras que se han ofrecido, y pasado en ellas muchos peligros y trabajos, e que con deseos de continuar más servicios han hecho y poblado de la dicha cibdad de San Miguel, donde al presente biben y moran, e muchos dellos tienen sus mujeres y casas de asyento, e nos havemos mandado de dicha cibdad a algunos de los dichos vezinos de los oficiales e regimientos della, e mandado llamar e untitular Cibdad de San Miguel, é nos suplicó y pidió por merced que acatando lo que los dichos vezinos nos han servido en la conquista de la dicha provincia e nos syrven en la población dicha mandásemos dar armas a la dicha cibdad, según e como las tienen las otras cibdades destos nuestros reynos o como la nuestra merced fuese e nos, acatando lo susodicho tuvimoslo por bien, e por la presente hazemos merced e queremos e mandamos que agora e de aquí adelante la dicha cibdad de San Miguel aya e tenga por sus armas conocidas un escudo dentro del qual en el alto del unas nubes con unos rayos de fuego, que venga un [f.2] peso con sus valancas, todo de oro [al margen va dibujado el escudo], y entremedias del dicho peso un castillo de oro, con sus puertas e ventanas de azul, é dos letras de oro que dize San Miguel, todo el dicho escudo en campo azul, y una orla con una corona de Rey en lo alto de la dicha orla, y en los lados dos cruzes con dos vanderas rebueltas a unas varas de lancas con un yerro de oro en cada una hasta de lanca, e las vanderas de color de plata o blancas con unas cruzes coloradas en ellas en campo colorado, según que asy van figuradas e puntadas las quales dichas [testado: vanderas] armas damos a la dicha cibdad de San Miguel por sus armas conocidas e señaladas para que las puedan traer e poner e traygan e pongan en sus pendones, sellos, escudos e vanderas e en las otras partes e lugares que quisyere e por bien tuviere según e como e de la forma e manera que las ponen e traen las otras cibdades de nuestros reynos a quien tenemos dadas armas, e por esta nuestra carta o por su traslado, sygnado de escrivano público encargamos al Ilustrísimo Principe Don Felipe, nuestro muy charo e muy amado nieto e hijo, e a los infantes, nuestros muy charos hijos e hermanos, e a los perlados, uques, marqueses, condes, ricos honbres, maestres de las hórdenes, priores, conmendadores e subcomendadores, alcaydes de los castillos e casas fuertes e llamas e a los [f.3] del nuestro Consejo, alcaldes e alguaziles de la nuestra casa e corte e chancillerlas, e a todos los corregidores, alcaldes, alguaziles, merinos, prebostes, veynte e quatros, regidores, cavalleros, escuderos, oficiales e omes buenos de todas las cibdades, villas e lugares de estos nuestros reynos e señorios e de las dichas Yndias, Yslas e tierra firme del mar océano, asy a los que agora son como a los que serán de aquí adelante e a cada uno e qualquier dellos en sus lugares e jurediciones que vos guarden e cunplan e hagan guardar e cunplirla dicha merced que asy voz hazemos de las dichas armas, que las ayan e tengan por sus armas conocidas e se las dexen cmo tales poner e traer e que en ello ni en parte dello enbargo ni contrario alguno vos non pongan ni consyentan poner en tienpo alguno ni por alguna manera so pena de la nuestra merced e de diez mil maravedis para la nuestra cámara a cada uno que lo contrario hiziere, e demás mandamos al homen que les esta dicha nuestra carta o el dicho su traslado sygnado como dicho es mostrare, que los enplaze de que parezcan a menos en la nuestra corte doquier que nos seamos Del dla que os enplazere hasta quinze días primeros syguientes so la dicha pena, so la qual madamos a qualquier escrivano público que para esto fuere llamado que dende al que vos la mostrare testimonio sygnado con su sygno porque nos sepamos cómo se cumple nuestro mandado. Dada en la villa de Valladolid, a syete días del mes de dizienbre de mil quienientos e truynta e syete años. Yo el Rey. Refrendada de Juan Vázquez. Firmado del doctor Beltrán Carvajal, Bernal y licenciado Gutierrez Velazquez.